Amèlia Martínez, alumni de Psicología de nuestra universidad, recibió, durante la celebración de la festividad de Santo Tomás, el premio de Cáritas Diocesana de Barcelona al mejor trabajo de final de grado de contenido social

Fecha: lunes, 12 de marzo de 2018 a las 21:00h

“Hay que fortalecer la resiliencia para ayudar a las víctimas de violencia en la pareja”

Amèlia Martínez Puig, alumni de Psicología de nuestra universidad, recibió, durante la celebración de la festividad de Santo Tomás, el premio de Cáritas Diocesana de Barcelona al mejor trabajo de final de grado de contenido social. Fue galardonada gracias al trabajo Resiliencia y factores de protección en las mujeres víctimas de violencia en su relación de pareja, un estudio centrado “en concretar una serie de factores que si se trabajan y se desarrollan, pueden ayudar a la víctima a fortalecer su resiliencia ante la adversidad”, ha explicado la galardonada.

¿Con qué objetivo te lanzaste a tratar un tema tan sensible en tu TFG?
Antes de empezar el trabajo, no comprendía la magnitud de esta problemática, por lo que, ahora, puedo decir que tengo una mirada más global y realista. Por otro lado, este trabajo también viene motivado por la trascendencia social que este tipo de violencia tiene en el contexto actual y mi preocupación personal en relación a ello. Finalmente, y en tercer lugar mi interés no sólo radicaba en conocer y comprender, sino en encontrar herramientas que desde el ámbito de la psicología me permitieran afrontar esta realidad a nivel profesional de la mejor manera posible.

La violencia de género en las relaciones de pareja es un tema muy complejo. ¿Cuál es tu aportación al conocimiento de este ámbito?
Destacar la importancia de fortalecer la resiliencia como un nuevo paradigma en la psicología para ayudar a superar las situaciones de violencia en las relaciones de pareja. No solo me he centrado en la víctima y sus capacidades internas sino que también he querido contemplar aquellos factores externos que pueden ser igual de decisivos para potenciar la resiliencia, como el apoyo social o la situación laboral.

¿El empoderamiento es un factor clave para fortalecer la resiliencia?
Muy cierto, el empoderamiento es entendido no solo como la capacidad para decidir sobre todos los aspectos de nuestra vida, sino que también conlleva la toma de conciencia de esta capacidad. En este sentido, el empoderamiento, está muy relacionado con la dignificación y con el proceso de construcción personal por el que muchas mujeres pasan después de haber sufrido violencia en el su relación de pareja.

Una de las conclusiones que has llegado es que la capacidad resiliente de las víctimas se puede reforzar. ¿Cómo se fortalece esta capacidad?
El tratamiento individualizado es clave, es decir, debemos prestar atención a la persona, debemos tener en cuenta sus potencialidades y capacidades, y, sobre todo, las circunstancias que afectan a cada caso. Si nos referimos a los factores internos, éstos pueden fortalecerse mediante su trabajo con la víctima. Desde un contexto terapéutico, podemos fomentar, por ejemplo, la autoestima o el amor propio. Sin embargo, hay cuestiones igual de importantes como la independencia económica o el acceso a recursos sociales, que no dependen del contexto de una terapia psicológica y deben ser promovidas de otra manera.

Después de tu estudio, ¿qué dato te ha parecido más sorprendente?
Me ha sorprendido la ausencia de estudios fiables, exhaustivos y válidos acerca de la resiliencia. Sólo cinco de los quince estudios escogidos como referentes contemplan de algún modo la resiliencia. De éstos, la mayoría lo hacen de una manera global y superficial y en ninguno he encontrado una relación directa, clara y significativa entre la resiliencia y factores de protección.

¿Qué significa para ti haber sido galardonada con este premio de Cáritas al mejor TFG de contenido social?
Es un gran honor que una institución como Cáritas, una entidad con una larga y extensa trayectoria social, haya decido premiar mi trabajo. Agradezco sumamente este privilegio, así como la oportunidad de poner en el punto de mira una situación social tan importante como la violencia hacia la mujer. Creo que es importante la incorporación de esta situación en el panorama social actual, aún más de lo que está, así como en todos los ámbitos personales y profesionales. Creo que desde la psicología, no sólo podemos ayudar a las personas que han sido víctimas de estos abusos. Nuestra profesión debe contribuir también, a hacer frente a las desigualdades de nuestra sociedad. Por último, debo decir, que este trabajo no habría sido posible sin el apoyo de mi tutora, la profesora Marisa Vázquez, a quien quiero dar las gracias desde aquí.

Por Anna Casas Vaqueiro, estudiante de Periodismo

Premio Cáritas